Cadáver madreselva

Foto Parke Harrison
Otra vez.

Me sacudo el dolor y tu risa, me escapo del silencio;
me disecciono las manos
y disemino esta mentira de besos.
Pero ahí está esta tristeza esperándome.
Me fagocita su olor negro.
Lloro una muerte. La piel instalada en el recuerdo.

Lloro lunares y mates. Lloro mi cuerpo vacío.
Y cuando siento que ya está, que ya basta,

que se vaya, que estoy harta, que estoy muerta:
me brotan raíces.
Soy un cadáver madreselva.

La enredadera de mi pelo escala fotos viejas
y me muestra que ya no seré la misma.
Esta dulzura absurda se derrite.

Me espera el olvido.

Y ahí voy, recorro a desgano
los senderos del miedo.
Tal vez encuentre una boca que me indique
dónde se halla el cementerio
que llevo dentro.

16 comentarios:

María Elisa Quiaro dijo...

esa tristeza añeja, compañera de la muerte...siempre viva, siempre primera.
Hermana eres porque nos sacude el mismo dolor, la misma rabia de olvidos inocentes o de entierros jurados.
Al final la del espejo es otra que la que llora muertes y sueños. te abrazo

letras de arena dijo...

La tristeza es una cuerda que nos ata, que nos enrolla con muchas vueltas. A veces la sentimos tan gruesa que nos pesa como una losa. Luchemos por aflojar todas las cuerdas que nos atan escribiendo nuestras penas.
Un beso muy fuerte.

Arcángel Mirón dijo...

Lo terrible de los duelos es que no finalizan cuando pareciera.

Paciencia, queridísima. Como dice una canción, "ya sufriste cosas mejores que ésta".

Unknown dijo...

Pero estás viva, y aún con tristezas y dolor. Duele estar vivo. No hay cementerios de sueños, lo que más se le parece es el olvido. Y tener nuevos sueños.

Te dejo un abrazo.

Ava G. dijo...

la única certeza es que el olvido nos espera. siempre.

un beso, musa!

Clarice Baricco dijo...

Duro leerlo.
El olvido nos recibirá.

Abrazos muchos.

malditas musas dijo...

Ontokita, Letras, Arcángel, Máximo, Ava y Clarice:

Este es un golpe de Musas que ven la poesía como un medio catártico. Que no pueden más que ser muy honestas en sus letras crudas. Este texto es difícil, ante todo porque el cementerio de sueños es casi un tabú. Pero nombrarlo dignifica esa tristeza. Ustedes me entienden... seguro que sí.
Agradezco que hayan sostenido la mirada a esta lectura un poco dura y en apariencia sin salida. Sospecho que habrá otro día.

Muchos besos
Musa Rella

dany dijo...

es un texto duro, que en su dureza logra ablandar lo mas profundo de los corazones.
la tristeza es parte de todo, y es muchas veces necesaria.
seguramente en un tiempo te sientas mejor, solo se trata de transitar ese momento.

Elú dijo...

Las cerraduras son telas que se rasgan al momento de hacerlas miel para el rabillo del ojo; son manchas de sangre hirviendo, brotes de una señal prevista para la llegada de un halo negro, el mismo que profetiza el encuentro entre lo guardado y lo vivido. Las cerraduras son telarañas para subir y bajar con soplos que quisieron salir desde la entraña, los invisibles que se materializaron para reunirse con el gusto de la piel; en un espacio sin escudos de papel, la piel y la entraña hacen dobleces con la muerte mientras comparten el te: !hacía tanto no se encontraban!.

Dante Bertini dijo...

BORGES NO TE AYUDARÍA: "si algo no existe es el olvido", diría él.
yo creo que, sin olvidar, dejamos de recordar.

vladimir maiakovski dijo...

no, musa. el olvido no te espera. te esperamos nosotros.

un beso.

el nombre... dijo...

Leo y leo y vuelvo a leer.
Me resisto a que sientas tanto dolor, tanto llanto, y tanta muerte.

Lo escribiste brutal.
Lo siento casi en carne viva.
Y creo que sólo tu corazón será esa boca que te lleve a los sueños, y que los desentierres, y los hagas volar!!!
Y si no se puede, porque a veces los sueños son bien difíciles, los cambies por otros sueños más felices, no por eso más próximos, quizá, pero sí que te hagan salir de esta tristeza madreselva.

Todo mi cariño.

Anónimo dijo...

La tristeza es necesaria para lavar el dolor,extraerle lo que tiene de rabia, limpiarle de impotencias y culpas. Sólo así el dolor desaparece un día sin dejar rastro alguno, ninguna astilla clavada. Y sobre esa piel resucitada regresan las emociones, las pasiones, el vibrar de la vida se pasea por los labios de tu alma, vuelves a creer que cada otroño tiene su primavera y que ningún frío podrá helarte ni las lágrimas ni el corazón. Y cuando llegues allí, mirarás alrededor y comprobarás que el olvido es imposible, pero que es posible un recordar distinto, un nuevo sentir sin perder en el camino a tus vivos que se fueron. Sí, ¿pero cómo llegar allí? Siempre tenemos prisa para salir de la noche dolorosa. Deja que esa lluvia de tristeza te renueve, entrégate a ella, tú sabes que ahora le perteneces. Cuando raye el alba, ya habrás llegado.
Puede que la vida no sea un camino ni un trayecto ni un discurrir sino una anárquica secuencia de desengaños y revelaciones, y nosotros, intangibles, tan sólo puro sentimiento.

malditas musas dijo...

dany, primero bienvenido.
Coincido en que la tristeza es necesaria, mas como todo nunca en exceso. Las marcas de la tristeza son fácilmente identificables. Y aunque yo prefiera las otras, las arrugas de la risa, mi literatura está poblada de estos otros surcos dolorosos.
Sin embargo, todo pasa y todo queda, como diría Machado.

elú,las manchas de sangre hirviendo crean dibujos que nadie puede eliminar del cuerpo.
Pero piel y entrañas auguran tiempos mejores.

cacho, necesitamos olvidar para seguir viviendo. Es un acto cobarde y humano como pocos: cuando ya no nos une el amor sino el espanto.

vladimir, por eso pasa el tiempo para la humanidad y sin embargo nadie se atreve a dudar de la maravilla que representa el AHORA, por el solo milagro de estar (gracias)

nombre, yo tengo la misma resistencia que vos a este texto. Lo releo y es un pedazo de carne cruda y sangrante que rechazo.
Sin embargo sé que bajo la tierra hay una plantación. Y aunque los cuervos de la realidad picotéen la superficie: sobrevivirán unas cuantas semillitas porfiadas.

A los cuatro, tienen mucho valor para mí sus respuestas. Agradezco las lecturas.
besos
Musa

malditas musas dijo...

dedalus, releo tu comentario y me queda la sensación de que tus palabras acarician lo intangible.

Esa limpieza de la que hablás ocurre subterráneamente. Y la anárquica secuencia de revelaciones(genial) nos subyuga. Somos esclavos de sus horas, ponemos nuestra sangre al servicio de su imprevisibilidad. Todo por curiosidad... siempre podemos escaparnos del cine en mitad de la película e inventar el final. Tambien podemos quedarnos y sorprendernos; o ser cómplices en la sombra, hasta que salgan los títulos y se enciendan las luces, e inventemos estratagemas nuevas para que no se note que hemos llorado.

Muchas gracias por todo lo que decís.
Un abrazo, Eugenio.
Musa

Gloria dijo...

Esto es una de los textos mas fieles al dolor de una perdida que he leido.., al menos a lo que yo tambien he sentido. Gracias.
No creo en el olvido por eso acepto la idea del cementerio interno, pero si hay la opcion de soltar el dolor adentro para que solito encuentre su acomodo.., despues de llorarlo, eso si, bien llorado y luego vivos aun, irremediablemente sonhar de nuevo, desde ese nuevo ser que seremos: Una madreselva, querida musa, no pudiste decirlo mejor, viva y frondosa, terca y guerrera. Besos.