Andén

Foto Robert Gligorov
Entrado en años y canas, ese hombre llora.
Con los labios rojos, la mujer recuerda.
En la estación de tren un joven espera la muerte.
El hombre piensa en aquella piel con lunares.
La mujer aún siente el perfume de su nuca.
El muchacho percibe la vibración del suelo.
Él extraña sus manos sobre la espalda.
A ella le hace falta su abrazo húmedo.
El chico se acerca al borde del andén.
El hombre desea el susurro de su boca tibia.
Ella añora los domingos de lluvia con él.
Pero el hijo que nunca tuvieron toma impulso
y salta
.
En la estación vacía quedan los dos, sin reconocerse,
junto al mismo sueño muerto.

27 comentarios:

Arcángel Mirón dijo...

Terrible. Terrible.

¿Aún pueden conocerse? No creo en los trenes que sólo pasan una vez.

Ava G. dijo...

como que se me hizo un nudo en la garganta, che.
será que tenés las palabras que a mí no me salen?

inespoe@gmail.com dijo...

Encantador poema. Sabes que es lo que más me gustó de él?, la cadencia rítmica que logras con las palabras.
Buenisímo!, saludotes...

Petrusdom dijo...

Brutal la foto y el relato.

Seguimos en el mismo tren hasta la próxima estación.
Saludos cordiales.

.JL. en los afelios dijo...

Lo tuyo definitivamente es dejarnos con la boca abierta
y los sentidos electricos,
terminar con un suspiro hacia los adentros,
como siemore genial,
ya sea tuyo o escogido por vos.

besos...

espiralproscrita dijo...

el (re)encuentro
siempre sucede en estaciones
sin equipaje
más que el corazón colgando
de la solapa
sin ruido
ni prisa
ni latido.

ojalá se (re)conozcan antes de que salga el proximo tren.

un beso impertinente.

vladimir maiakovski dijo...

ese hijo salta. con él se va la esperanza. con los que se quedan en el andén también se fue la esperanza.

JML dijo...

Bueno, esta vez me has dejado sin palabras. Al llegar a ese instante trágico se han parado todos mis relojes.

Un beso mientras me quito el sombrero

Dante Bertini dijo...

una sola imagen me ha dejado sin mil palabras.

Dante Bertini dijo...

veo que el perdedor ha puesto casi lo mismo. perdón. es que somos casi gemelos en edad bloggera.

Sebastian Filipputti dijo...

Y habrá un luto, y mas adelante en un tiempo indeterminado en lo largo quizá una celebración, para cada uno en caminos distantes pero palpitando los mismos tiempos las vidas continuan, y las fichas siguen en juego por siempre jamas...

TORO SALVAJE dijo...

Que pena, si lo sé no entro en tu blog, hoy tengo el día de nudos en la garganta y aquí se destaron.

Me voy hecho un desastre.

Aún así me gustó, ya, como puede gustar algo que te golpea así...

Besos.

Unknown dijo...

Increíble. Me encantó. Triste y profundo. Esos otros todos, esos nosotros, aquellos ellos uno mismo. Y con un sueño muerto.

Un abrazo.

chicosoquete dijo...

nuestras elecciones siempre terminan en pequeñas muertes... afortunadamente también en pequeños nacimientos.

malditas musas dijo...

arcágel, los trenes pasan a menudo pero nunca el mismo día en ese preciso instante. Esto habla de los trenes que no hay que perder.

ava, a vos te salen otras que me gustan mucho y que son muy tuyas también

tarántula, las palabras tienen música, igual que los recuerdos ;)

petrusdom, próxima estación, Esperanza, diría Manu Chao

.jl., gracias por lo que decís, es mío, o mejor dicho, desde mí para compartir y que siga viaje

espiral, tu impertinencia es preciosa; ojalá se reconozcan, deseo lo mismo.

vladimir,el hueco de la esperanza revela que la hubo y que cabe otra, siempre cabe otra.

perdedor, escucho (o leo, mejor dicho) tus no-palabras: vibran dentro -gracias-

cacho (gemelo de ese perdedor que nos gana siempre) esas mil palabras saldrán en otras formas, pronto las descubriremos transformadas en imágenes, alquimia pura

abusus, bienvenido. gracias por acercarnos esa celebración, seguro que es así.

toro,
un regalo para vos, que te cure de mí, que te abrace:

Ventana sobre la utopía

"Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar".

Eduardo Galeano

máximo, los sueños se reciclan por suerte, pero siempre son otros.

chicosoquete, alabados sean los pequeños nacimientos cotidianos :)


A tutti cuanti,

abrazos de las tres musas y gracias
Musa Rella

TORO SALVAJE dijo...

Gracias.

Elú dijo...

El toque de un recuerdo que nunca estuvo es la madera antigua que cruje de vez en vez por la memoria. Sin poder explicarlo y entenderlo, una hoja tendida en el piso pareciese volver a ser lo que era; prepara en el hogar de sus sonidos huecos y vórtices para dejar correr al vacío aciago que escapaba por su savia. Así ella, así él, así ellos vuelven sin nunca haber regresado a la multitud de las texturas elementales que hicieron que el flujo negro de las muertes fuera el movimiento, el rasguño que los hizo percibir.
El toque del recuerdo que nunca estuvo es quien los hizo presentes el día en que dejaron de estarlo.

Gonzalo Del Rosario dijo...

Bello poema, mejor . . . foto???? puta mare esa foto.

María Elisa Quiaro dijo...

una historia paralela y posible, en donde el desencuentro abre la puerta del laberinto. gracias hermana luna.

malditas musas dijo...

elú, la ausencia está presente, siempre

gonzalo, me alegro de que te guste.

ontokita, en el desencuentro se hallan, y esa paradoja les permite conservar el recuerdo de quienes eran, de quienes ya no son.

Gracias por dejar pisadas...
besos
musa

BELMAR dijo...

dhguau!

Bambu dijo...

Qué tristes son las cosas que nunca llegan a pasar, será porque nos las imaginamos mejor de lo que hubieran sido existiendo.

Unknown dijo...

Muy bueno tu post. Te comparto algunas palabras: 2:39. Hay insomnios que no se justifican: este es uno. Viamonte oscura, Florida irreconocible y miserable, Lavalle lavada pero sucia por dentro. Una fría noche de noviembre bien boreal pero austral. Un manojo de vendedores de fantasias por cuadra, nada creíbles, que juegan a sobrevivir a costa del errante forastero credulo. Quise seguir volando al ras del suelo, pegando tumbos en algún rincón siempre vulnerable -el rincón, no yo-. Así el destino tangueramente cruel y fatal, me enfrento al alma ignea de un agonizante pucho y como solamente soy -aunque no me asuma- un bollito de papel, me prendi fuego y en segundos fui cenizas olvidables.

Clarice Baricco dijo...

Ahora si me mataste. Esa foto de primera entrada y después con lo que narras, ¿quieres que viva así?
ufff...de nuevo provocas, de nuevo llegas.

Abrazos..

malditas musas dijo...

belmar, :)

bambu, qué poder de condensación! Sí, es eso...

edipo, bienvenido.

clarice, arrancar lo que duele, que deje de morder dentro, que se convierta en la vida que te brota de las palabras y las manos...

Gracias por pasar
besos!
Musa

Gloria dijo...

Eres una maga, un terremoto escrito. Todo lo que no fui siente el la vibracion del suelo. Abrazo.

BELMAR dijo...

bu
A cada paso, una nueva sensación sobre la pluma, que ahora es teclado, que transmutada genera nuevos bríos, al amanecer de lo humano...