Niñez

Hay veces en que la tristeza tira la puerta abajo.
Si golpeara no le abriría, pero entra y muerde.
Como un perro rabioso, devora las entrañas y el sueño.
Es imposible ignorarla.
Entonces imagino una ventana por la que mirar el mundo,
por la que escapar de la conciencia,
que tiene cortinas rojas y macetas.
La salto. Corro a través de la maleza
Pero es al girar que advierto lo que me temía:
me acompaña una sombra igualita a mí
buscando puertas que echar abajo.

22 comentarios:

marcia dijo...

La tristeza de la que tanto arrancamos, a la que tanto tememos, yo he aprendido a hacerme amiga de la mía, y ya no me muerde.


escribes hermoso

cariños

Anónimo dijo...

Muy bonita, Marcelita. Me parece muy hermoso el blog. Echo de menos tu prosa. Soy incondicional de tu prosa. El otra día traté de comentarte el blog como tres o cuatro veces pero mis mensajes no se grababan.

C.

Gloria dijo...

Que BIEN escribes! Has expresado con mucha imaginacion algo que para mi ha sido una leccion invalorable: Mientras mas rapido enfrente a la tristeza, mas rapido la integro a mi, la asumo. Tratar de huirle es inutil y lo unico que hace es convertirla en sombra inconciente que quita albedrio. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Marcia, es cierto: hay que domesticar la tristeza...

Cándido, gracias por la visita.
Es halagadora esa nostalgia de prosa... Si bien este un espacio de poesía y la prosa poética también me fascina, lo otro es una necesidad.

Azul caleidoscopio, es un camino árduo el de integrar la tristeza. Y es cierto que uno huye de ella, pero nunca logra escapar. Es una parte necesaria que nos conecta con lo humano y nos hace semejantes.

A los 3 Les agradezco la lectura, el tiempo (¿hay elemento más preciado?)
Un beso

Mónica Sabbatiello dijo...

Si la tristeza es tan pura como la alegría, si la tristeza te alimenta de poesía,
qué decir en su contra,
a veces vale la pena.

Mónica Sabbatiello dijo...

Veo un cambio de imagen en el perfil.
Un deambular por tus ánimos?

Anónimo dijo...

Nina, qué gusto encontrarte (te extrañaba...)
Sobre el cambio de imagen, sí hay algo de eso... Una ruptura corporal y de papel

BESOS!

Elú dijo...

Me sumo al intento de Nina. Muchas veces esta tristeza es expresión humana de mismidad, un anhelo de otredad, cuyo fruto es la expresión poética. Salir por la ventana, saber que te acompaña en todo momento, y sin embargo seguir caminando, es la corroboración de que somos capaces de convertirla en fuerza transformadora, en magia y en sed de libertad.

Muchas bendiciones.

ka dijo...

queria pasar a agradecer tu visita y tu comentario, me parecio bueno lo esscribiste en este post, enorawena por el blog!
besos

ka dijo...

ah, q se me olvidaba, q la foto..me impresiono, me dio mucha pena!:(

Anónimo dijo...

elú, estoy de acuerdo plenamente... la fuerza transformadora es la razón para seguir, siempre y a pesar de.

Ka, esa pena de la que hablás seguramente será la que llevamos todos, la pérdida de la infancia, no?

Gracias por la visita.

BELMAR dijo...

ME ALEGRO QUE MI GRITO HALLA ENCONTRADO RESPUESTA ENTRE LAS MUSAS...!!!!

Clarice Baricco dijo...

Es necesaria la tristeza, significa que estamos vivos también.

Sigue escribiendo...

Abrazos

Unknown dijo...

Es asi. La tristeza es un estado de "puerta abajo". Lo bueno es que a veces podemos salir como ventanas.

Gracias por tu visita y buen comentario.

Un abrazo.

María Elisa Quiaro dijo...

la tristeza es a veces, como la soledad una buena companía, lo bueno es que no es celosa y la podemos dejar para irnos a jugar un rato largo con una dama llamada alegría.
un beso

Anónimo dijo...

belmar: Sí escuché tu grito alto y claro. Muy interesante tu blog.

clarice baricco:estoy de acuerdo, el contrasete es lo que da el sentido, la llanura desespera...

máximo ballester: me ha encantado lo de "puerta abajo", es una intromisión al sótano del propio ser...Es así.

Gracias por la visita
Un beso

malditas musas dijo...

Ontokita, yo me pregunto si no serán dos estados para un mismo nombre.
Me gusta jugar con ellas, y siento que una existe sólo porque está la otra como parte indivisible.

Un abrazo (todavía guardo el buen sabor de las galletas y el café de los fantasmas de tu cine)

Paola dijo...

Que lindo.......

A propósito de domesticar a la tristeza, el arcano 11 del tarot, nos habla precisamente de eso y que en este aspecto, solo existen dos caminos:

1. Enemistarnos con nuestra bestia,(llámesele impulsos inconcientes).

2. Escucharla y aceptar su existencia, no como un mal que es imposible apartar, sino más bien como la posibilidad de crecer integrando en nosotros otros aspectos.

Saludos.

Paola

malditas musas dijo...

paola, diste en la clave para mí. Vivir entre la enemistad y la aceptación de la bestia humana interior...
Gracias por tu visita, un beso

Pedro M. Martínez dijo...

y...hay tijeras para cortar la sombra

Anónimo dijo...

pedro(glup), tijeras para cortar la sombra que proyectan una sombra de tijeras que cortan...

Gracias por tu visita y comentario.
Un saludo

Anónimo dijo...

Sonrojados los kabellos de mis brazoss... al mirar el edor de tus palabras y sentir las karicias ke dabas a mis neuronas.... entro a los aposentos de la vil y delikada sonrisa y te digo... vamos pero sin mi y volemos pero sin viento... donde los okasos kortan komo alfileres el brillo de las lagañas ke eskupen sal en las montañas del sin sabor..... donde los lobos kantan y no permiten pasar a nadie... al rio donde poso mis heridas de acido... al tumulto donde ya no hay ni un espacio para un korte mas....!!!!